lunes, 10 de noviembre de 2014

¡¡ No me rendiré !!

Cuando llegué al colegio, mis compañeros me dejaron entrar la primera para poder hacer el examen cuanto antes y así regresar pronto a mi casa para poder descansar, que era lo único que me apetecía y necesitaba mi cuerpo en ese momento… tumbarme en la cama y dormir…
Cuando me tocó entrar a examinarme, mi tutora ni siquiera se dignó a preguntarme cómo me había ido; cómo estaba; cómo me encontraba. Sólo hizo su trabajo. Me senté en una silla y me puso delante el ordenador. Me enseñó una imagen una sola vez, como solía hacer y luego comenzamos. Me grababa para luego poder corregir los errores y evaluarme.
La primera vez que puso el vídeo me empecé a marear pero a pesar de todo continué mirando la imagen. Todos los signos se mezclaron, mi visión se estaba volviendo borrosa y turbia por momentos, y mi cabeza empezaba a dar vueltas. Cuando acabó me lo puso de nuevo para empezar a hacer el examen, pero a mitad del video tuve que parar. Me dio un gran mareo que tuve que apartar la mirada del ordenador y agarrarme a la mesa. Aún así, sólo supo decir que si no me encontraba bien que lo dejara y me presentara para la evaluación siguiente. Con semblante serio y firmeza le dije que no, que continuaría hasta el final y así lo hice. Cuando me fui, salí tan enfadada que ni me despedí de mis compañeras. Tenía muchas ganas de llorar. Me hizo sentir fatal, me hizo sentir inferior a todos. Nunca esperaba algo así de nadie, que menos que: “no te preocupes, inténtalo de nuevo”, “tómate tu tiempo, no pasa nada”... Algo de humanidad; no esa frialdad tan cruel. Pero en ésta vida, por desgracia, existe de todo…
Me desanimé tanto que iba a abandonar, esta vez estaba decidida a tirar la toalla. No podía con esa persona y mi nota dependía de ella.Pero tampoco quería dejar que me afectara psicológicamente y me hundiera como lo estaba haciendo, no lo podía permitir.

Cuando llegué a mi casa lo primero que hice fue hablar con el chico. Necesitaba desahogarme y soltar todo lo que había aguantado. Con mi madre, aún teniendo una gran confianza, no podía hacerlo. Sabía que acabaría derrumbándome y no podía permitirlo; no podía dejar que me viera cómo me venía abajo. No quería que se diera cuenta de que cada vez me suponía más esfuerzo todo, que psicológicamente iba decayendo, que poco a poco me iba hundiendo. Había luchado tanto para que eso jamás pasara, que debía continuar con todas mis fuerzas para que todo fuera igual.

Mis amigas me avisaron para salir por la tarde e ir a tomar café y “celebrar” que habíamos acabado los exámenes. Pero a mí no me apetecía, solo tenía ganas de estar sola en la cama sin hablar con nadie, excepto con ese chico, que era la única persona con la que me había desahogado completamente. Él fue el único que supo cómo me encontraba en cada momento, mis pensamientos, mis frustraciones… Sabía y conocía ya todo de mí.
Nos llevamos toda la tarde charlando. Él, por su parte, intentaba animarme de todas las formas posibles pero no funcionaba. En ese momento nada me hacía cambiar de opinión. Estaba muy defraudada con todo, e incluso conmigo misma por no haberlo logrado. Por no poder aprobar y por no verme capaz de seguir y conseguir el título.
Por la noche, cansado de intentar animarme sin éxito, decidió preguntarme qué era lo que realmente necesitaba en ese momento. Quería averiguar qué podía hacer para sacarme una sonrisa e intentar, aunque fueran por pocas horas, hacerme feliz y evadirme de toda esa situación; de todo lo que me rodeaba, en definitiva. Al principio no supe qué contestar, porque ni yo sabía que podría ser... Entonces me propuso que imaginara que si en esos momentos estuviéramos los dos juntos cambiaría algo. Fue entonces cuando me dí cuenta de que solo estando él conmigo me sentiría aliviada de todo el dolor que me devoraba poco a poco. Sin pensarlo dos veces le dije que sí; que su compañía me quitaría la pena que llevaba dentro. Tan solo con sentir uno de sus abrazos, olvidaría todos los problemas por un instante.

El chico era una persona muy tímida. Aún teniendo bastantes problemas, siempre estaba pendiente de mí. Siempre me tendió esa mano que tanto necesitaba. El chico hacía meses que no salía de su casa y mucho menos para ir a otro pueblo. Con sus 28 años no tenía carnet de conducir. Le había cogido miedo a la carretera debido a un accidente de tráfico que tuvo a los 20 años. Le horrorizaba el hecho de sacarse el carnet. Tenía muchos miedos y uno de ellos era ir a lugares desconocidos y sentirse frágil. Aunque parezca extraño, era así; pero por mí haría el esfuerzo de dejar sus miedos atrás, de coger un autobús, subirse al tren y venir a verme para poder aliviarme mi dolor. Estaba decidido a hacer cualquier cosa para ayudarme. Tras su insistencia acepté porque aún me sentía en “condiciones” para que me viera de nuevo. Con esto quiero decir que todavía no me sentía “fea”; no tenía mal aspecto, y sobre todo, y lo más importante para mí, continuaba con mi tan querido pelo. Mi cabello permanecía en mi cabeza. Sabía que a medida que pasara el tiempo me iba a quedar con nada de cantidad, que la claridad de mi cabeza asomaría cada vez más. Pero no era el momento de pensar en ello. Deseaba con todas mis fuerzas que nos encontráramos otra vez…




Ya está solucionado el problema de los comentarios, ya podéis dejar vuestras opiniones sin dificultad.
Le podéis dar a : comentario y luego; comentar como; y ahí elegid la opción que más os convenga. Ya sé que todos habéis intentado dejar vuestro comentario, pues ahora ¡¡YA PODÉIS!! Espero ese momento con ansias.
Siento mucho haber tardado en solucionar ese problemilla.
También he añadido música de fondo, pero sólo se puede escuchar desde el ordenador, estoy intentando solucionarlo para que podáis escucharlo también con el móvil. Gracias por vuestro apoyo, sin vosotros ésta historia no podría continuar.

Aún faltan muchas cosas por contar, ésto solo acaba de empezar. Muchas gracias de nuevo por seguirme, estáis cumpliendo uno de mis sueños desde que empecé ésta enfermedad. Estoy deseando leeros, un beso muy fuerte para todos vosotros. ¡¡GRACIAS!!

3 comentarios:

  1. Esta parte la llamaría yo, tu motivación para continuar con la batalla....me encanta la forma d narrarlo, un besito y.buenas noches

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  2. Me tienes enganchada totalmente peque!!! eres super Valiente cariño...no solo por haber pasado por esto y haberle echado dos cojones...si no por compartirlo con todos...!! nunca dejaras de sorprendernos....!!!me encanta qe tu cari apareciera en este momento...podria haber aparecido mucho antes o mucho despues..pero nunca me cansare de decir q llego en el momento oportuno!! me muero de ganas por seguir leyendo!!!!te queremos muchisimo peke!!!

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  3. Eres una persona muy fuerte lo demuestras con cada palabra aunque no te conozco demasiado siempre estabas en mi mente y me preguntaba como estabas y siempre preguntaba x ti!! Una historia de la que no puedo dejar de leer sigue así guapa un besazo

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