A
la mañana siguiente mi almohada, como todos los días, estaba
completamente llena de pelos. Al verlo, me quise morir de la
vergüenza. Entonces él me miró; recogió los pelos y sin decir
nada se los llevó al baño a tirarlos. Yo, asombrada y avergonzada,
no supe que decir y cuando regresó a la habitación continué sin
pronunciar palabra. Lo único que hacía era mirarlo; solo lo miraba
y lo miraba. El silencio se apoderó de mí... Entonces él se
acercó, y en voz bajita pude escucharlo decir: “no digas nada”.
Cada momento con él era más especial y único. Su objetivo de verme
feliz lo conseguía por cada minuto que pasaba.
Nos
levantamos, desayunamos y pasamos toda la mañana con mi hermana y mi
cuñado charlando en el salón.
También
me dí cuenta de la gran conexión y complicidad que se creó en esos
días entre él y mi hermana, mi cuñado y mi sobrino; todos muy
importantes en mi vida. Mi hermana es una parte de mí; con eso yo
creo que sobran las palabras... y qué puedo decir de mi cuñado...
mi cuñado para mí es como un hermano. Y ya si tengo que mencionar a
mi sobrino pequeñito... a él lo siento como mi hijo.
Era
tan especial este chico que todo aquel que lo conocía le encantaba,
era una persona maravillosa.
Pero
desgraciadamente llegaba el momento de su marcha... Cuando comimos,
nos duchamos y decidí que antes de llevarlo a la estación fuéramos
a tomar un café y pasáramos las últimas horas hablando como
tantísimo nos gustaba.
Al
dejarlo en la estación, me prometió que me avisaría cuando llegara
a su casa. Me dijo que había sido el mejor fin de semana de su
vida; que la noche que pasamos bajo las estrellas no podía
superarse, que todo había sido perfecto y me dió las gracias por
ello. Ese fin de semana conseguí hacerlo feliz. Yo también le dí
las gracias a él por todo lo que había hecho por mí; por cómo me
hacía sentir de especial y por el mágico fin de semana que habíamos
pasado. Esperábamos vernos muy pronto. Nunca antes nadie había
logrado hacerme sentir de esa forma, fue increíble...
Al
volver a casa de mi hermana, me moría de la intriga por saber que le
había parecido. ¡¡¡Necesitaba escuchar su opinión y la de mi
cuñado!!! Y su opinión, para mi tranquilidad, coincidia con la mía.
¡Era perfecto! No existían chicos como él: educado, humilde,
cariñoso, atento... un sin fin de adjetivos buenos.
Por
la noche cuando regresó a su casa, me mandó un mensaje para
avisarme que ya había llegado; ordenaría las cosas y enseguida
estaría conmigo. Yo me moría ya por hablar de nuevo con él, se
había convertido en una adicción para mí.
A
la semana siguiente empezaron las clases de nuevo. Gracias a la
insistencia de mi mejor amiga y a la del chico, decidí regresar y no
dejarlo. Continuaría luchando por lo que quería; por mis sueños.
No me rendiría y conseguiría todos mis objetivos: curarme y obtener
ese título que tan cuesta arriba se me estaba haciendo.
A
las dos semanas tenía que hacerme un tac, el primer tac después de
haber empezado el tratamiento. Conocería entonces si todo iba bien;
si el tratamiento estaba haciendo efecto; en definitiva, una prueba
decisiva para saber si HODGKIN estaba desapareciendo.
La
noche antes estaba tan nerviosa que el corazón se me iba a salir por
la boca. Me puse a hablar con el chico y al cabo de un par de horas
empezó a tranquilizarme. Me mandó muchos vídeos de música de
Enya, que sabía que me encantaba. Entre las canciones que me
envió también se encontraba la de la banda sonora de Gladiator,
canción que nunca antes había oído pero que me gustó mucho. Antes
de irme a dormir me dijo que todo saldría bien; que no me agobiara y
confiara en sus palabras. Entonces me calmé y le hice caso, confiaba
en él como si fuera mi dios; confiaba en sus palabras como si fuera
La Biblia.
Me sorprendo con cada palabra q leo,y gracias x aparecer en la vida de mi hermano y de todos nosotros,eres un sol y q mas decirte....q te quiero muchísimo y q te quiero como a una hermana y q pase esto ya Joder !!
ResponderEliminarUna historia muy conmovedora k te llega muy hondo, eres una gran luchadora y estoy muy enganchada a tu historia y ojala cumplas tu sueño de publicar el libro.un beso muy fuerte y mucho animo Jessi
ResponderEliminarMuchísimas gracias a las dos.
ResponderEliminarCuñada a tí que decirte que no sepas, gracias a tu hermano he vuelto a saber que es ser feliz, para mí lo es todo. Estoy muy contenta de formar parte de esa familia tan maravillosa que tenéis.
Y a ti Jessy, muchas gracias por dejar tu comentario y transmitirme tu opinión. Me alegro mucho que te guste tanto ésta historia,os la intento transmitir con todo mi cariño. Sin vuestro apoyo sería imposible continuar.
Un beso muy fuerte para las dos. Muchas gracias.
Desde el principio, una parte supera a la otra, me encanta :)
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